Tres anuncios en las afueras y el Artículo 155

“Tres anuncios en las afueras”, película vestida de western moderno que aún podemos ver en cartelera y que se ha colocado en la batalla de los Oscar con siete nominaciones; nos cuenta la historia de Mildred Hayes –Frances McDormand- una madre divorciada que busca al culpable del secuestro, violación y asesinato de su hija adolescente acontecido en un pueblo perdido entre las montañas de Missouri. La policía local ha dado por cerrado el caso ante la falta de pruebas y Mildred se decide a aprovechar tres vallas publicitarias de carretera en desuso a la entrada del pueblo para denunciar el abandono policial y señalar sin disimulo, al que ella considera el máximo responsable: el jefe de policía local Bill Willoughby –Woody Harrelson-, que a su vez sufre un cáncer terminal.

Digo en mis cursos que hay que atreverse y arriesgarse al menos en lo que a comunicación se refiere, que hay que atraer a tu cliente con algo distinto. Pongo algún ejemplo también de valla publicitaria, como aquella en la que un todavía desconocido partido político llamado  Ciudadanos  desnudó -en el sentido literal de la palabra- a Albert Rivera a los ojos de los viandantes de Barcelona antes de un compromiso electoral. Fue muy osado pero el resultado ahí está, hoy nadie discute que la propuesta del partido liberal ha llegado lejos en un “sector” tremendamente difícil y competitivo. ¡Y la primera vez que mostró a su líder fue desnudo!

En el post de la semana pasada os hablaba de Carlos de un comercial riojano que el otro día, en otro encuentro con él, me volvió a sorprender al mostrarme una octavilla promocional dirigida a sus clientes, es decir a almacenes de ferretería principalmente (se puede ver en la fotografía que abre este artículo); ahí se aprecia la oferta de 155 € en forma de bono regalo por la compra de más de 1.555 € en productos. Oferta  acompañada como se ve por una fotografía de una bandera española ondeando al viento. Y alguno dirá: “Pero, no lo habrá hecho por lo del artículo 155 de la Constitución, ¿no?” Pues sí. Y ¿ha tenido éxito la campaña? pues también, y me asegura que mucho: “sobre todo funciona en Cataluña” – me dijo- “¿Y eso?” -le pregunté atónito- “Fácil, la inmensa mayoría de los ferreteros a los que me dirijo tienen su origen fuera de Cataluña y son contrarios a la independencia”.

Y adjunto en este post la foto tapando el nombre de la empresa de Carlos porque la campaña no va dirigida al cliente final -carpinteros probablemente- sino al distribuidor, al almacenista. Con lo que el riesgo en la comunicación de la promoción se minimiza y queda a criterio del comercial -de Carlos en este caso- enseñarla al ferretero o no. Sería una temeridad hacerla pública, el revuelo sería importante y muchos consumidores catalanes no comprarían en ese almacén. Consumidor que, por otra parte, no sabe del bono de 155 € del que disfruta su ferretero de confianza gracias a un ardid promocional basado en la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. Moraleja en forma de consejo promocional: una promoción dirigida a la distribución entraña menos riesgos y es mucho más económica -tanto por el coste de comunicación como por el del incentivo- que si se dirige al consumidor final. Y a su vez puede ser complementada –desconozco si ocurre en este caso- por un premio para el vendedor -para Carlos aquí-, dándole alguna gratificación en función del número de ferreteros que se aprovechen del bono de descuento de 155 €.

El riesgo que corre Mildred con las vallas publicitarias de su pueblo no es muy alto, es el de quien no tiene ya nada que perder. Su vida está ya rota. Cuando el jefe Willoughby se dirige a su casa tras enterarse que le señala en las vallas publicitarias como responsable en la búsqueda infructuosa de pruebas que permitieran encontrar al asesino de la hija de ésta; le dice con la vista perdida mientras se mece en el viejo columpio:

– Hay una cosa más, Mildred. Tengo cáncer. Me estoy muriendo.
– Lo sé.
– ¿Qué?
– Lo sé, casi todos en la ciudad lo saben.
– ¿Lo sabes y aun así pusiste esos carteles?
– Bueno, no serían tan efectivos luego que mueras, ¿verdad?

By | 2018-05-21T13:52:29+00:00 febrero 20th, 2018|Sin categoría|4 Comentarios

4 Comentarios

  1. pedro 20 febrero, 2018 at 11:50 am - Reply

    Gracias Maestro. No dejes nunca de compartir tu vision y pragmatismo con nosotros. Lo necesitamos

  2. Cristóbal Jiménez Calvo 20 febrero, 2018 at 6:39 pm - Reply

    Haré caso de tu recomendación, y en cuanto pueda veré “Tres anuncios en las afueras”. Estoy seguro que si Rivera fuese ferretero, sin dudarlo se hubiera acogido a la oferta 155….Un saludo desde cristobalcine.jimdo.com

  3. Carlos Pérez galan 20 febrero, 2018 at 9:28 pm - Reply

    Bueno MIGUEL, una vez más,el que no dejas de sorprenderme eres tú ,Gracias, nos vemos el jueves y espero poder aportar alguna anecdota para deleite de todos.
    Gracias.

  4. Pedro Ramos - winCRM 22 febrero, 2018 at 10:04 am - Reply

    Qué buen artículo! Entretenido e instructivo!!

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